El puenting o puentismo es uno de los deportes extremos más apasionantes y atractivos para realizar hoy en día, un deporte no hecho para cardíacos. Hay muchas modalidades de salto, pero el puentismo se diferencia del resto por realizarse desde puentes de gran altura.

Tirarse al vacío atado a una cuerda por los pies no es una actividad que se pueda realizar cada fin de semana. Realizar puentismo conlleva vivir una experiencia extraordinaria, constituye un deporte intenso, cargado de adrenalina y muy especial en el que podremos alcanzar velocidades de auténtico vértigo. En lo que se refiere a los destinos más populares para practicar puenting en la Península Ibérica, destacan en la provincia de Salamanca el Puente de Fregeneda, el Puente de Villanueva del Conde y el Puente de Cerralbo; en Guipúzcoa se encuentra el Puente de Azkarate-Madariaga, en la localidad de Azcoitia, y el Puente de Tablate, en la provincia andaluza de Granada. Otros puentes a destacar son el de El Grado, en Huesca, y el Puente del Río Cofio, en el municipio madrileño de Santa María de la Alameda. Pero como en todos los deportes extremos o de aventura, es necesario que tomemos medidas de seguridad y tener en cuenta los peligros que conlleva su realización. El primer riesgo es que no realicemos correctamente nuestro salto desde el puente. Para realizar bien nuestro salto al vacío debemos evitar saltar de frente con la conexión al pecho o a la cintura, puesto que podríamos sufrir lesiones. Otros detalles que aumentan los riegos de lesionas a la hora de realizar puentismo es que dejemos demasiada cuerda sobrante, que el puente no haya sido probado con anterioridad con un objeto con masa similar a la de una persona, o que las cuerdas no posean la misma tensión para suavizar la caída.

El saltador no puede llevar ningún tipo de objeto encima y tampoco puede saltar hasta que reciba la orden del especialista. Para que el salto salga a la perfección debe haber un total de tres personas, una en el puente, otra abajo y el saltador; las cuerdas deben poseer las mismas características y, por último, debe comprobarse todo, desde los anclajes hasta el casco, para saltar finalmente. Si te apasiona el turismo de aventura, ¡anímate a pasar un fin de semana de  vértigo haciendo puenting!