En los pueblos aragoneses de Peñarroya de Tastavins, Galve y Ababuj, entre otros, nos encontramos con algunos de los conjuntos paleontológicos y de fósiles más importantes de España, lugares de gran interés y donde reviviremos la fascinante época de los dinosaurios. Una provechosa y económica excursión al mundo rural de Aragón y una oportunidad para viajar en familia, aprendiendo grandes y pequeños.

Aragón es famosa en gran parte por ser una de las zonas más ricas en fósiles de Europa, un paraíso paleontológico repleto de yacimientos, museos y parques que nos sumergirán por completo en la Era Mesozoica. El pueblo de Ababuj, a escasos kilómetros de Teruel, es conocido por sus fósiles pertenecientes al Jurásico Superior. En su entorno destacan las huellas fósiles que se encuentran en la carretera que une el pueblo con Aguilar de Alfambra. En este municipio también existe la posibilidad de realizar visitas interesantes como la de la Torre Vieja, de estilo gótico, o visitar su gran Iglesia de Santa Bárbara. Cerca de Ababuj se pueden llevar a cabo numerosas actividades al aire libre, puesto que se halla justo en medio de las Sierras de Gúdar y de El Pobo, parajes que ofrecen un sinfín de posibilidades para disfrutar en plena naturaleza. La localidad de Galve posee una riqueza paleontológica de mayor envergadura aún. Destaca su Museo Paleontológico, con reproducciones realistas de mamíferos, dinosaurios y reptiles primitivos, y los restos fósiles de un dinosaurio único en el mundo, el Galvesaurio. Otros lugares que no nos podemos perder durante nuestra ruta jurásica son el pueblo de El Pobo, de gran riqueza monumental, con rincones emblemáticos como la Iglesia de San Bartolomé Apóstol y la Ermita de la Virgen de Loreto; tampoco se puede pasar por alto la localidad mudéjar de Camarillas.

Por último, nos encontramos con Cedrillas, con un gran casco antiguo y cuyo símbolo es el olmo centenario que se halla en la plaza principal. Descubre el fascinante mundo rural de Aragón. Cada pueblo encierra una interesante historia.