La comarca asturiana de Los Oscos se ha mantenido anclada en el pasado. Una tierra de paisajes y pueblos asombrosos que han sabido conservar sus tradiciones intactas a través del paso de los siglos, como pocas zonas del norte peninsular han conseguido mantener.

La comarca de Los Oscos, compuesta por los concejos de San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos y Santa Eulalia de Oscos, se presenta como un gran destino rural para disfrutar de unos merecidos días de relax junto a nuestros seres más queridos. El gran factor que ha propiciado que todos los municipios de la comarca de Los Oscos hayan mantenido su ambiente rural y sus parajes en perfecto estado de conservación ha sido su situación geográfica, entre montañas que han permitido su aislamiento. Sus frondosos bosques de castaños, robles y pinos son ideales para realizar rutas de senderismo a pie o en bicicleta, pero también se pueden practicar otras actividades al aire libre como la escalada o montar a caballo. Algunos de los parajes más enigmáticos de la comarca son las cascadas de Forcón de los Ríos y las cascadas de Seimeirra, saltos de agua de gran belleza y de cristalinas aguas. Los tres municipios que componen la comarca de Los Oscos poseen un gran patrimonio artístico e histórico, tanto en sus centros urbanos como en sus entornos más próximos. Algunos de los rincones más atractivos e importantes de la zona son el Monasterio de Santa María, declarado Monumento Histórico Artístico y que se halla en Villanueva de Oscos, la Iglesia de Morlongo, la Capilla del Ecce Homo, la Iglesia Parroquial de San Martín de Oscos, el hórreo de San Pedro de Ahío y el Pazo de Mon entre otros.

Los parajes de la comarca dejarán a más de uno sin aliento. Sin lugar a dudas, una gran opción para una escapada económica de fin de semana si lo que buscamos es tranquilidad y aislamiento, una tierra plagada de leyendas y mitos que se desarrollan en parajes de sublime belleza y con un sinfín de posibilidades para disfrutar al máximo.