Almagro

Almagro, preciosa ciudad de Castilla La Mancha declarada Conjunto Histórico Artístico, nos ofrece gran cantidad de monumentos, aunque sólo corresponden a una parte de la que una vez tuvo esta localidad con gran importancia histórica. Su primera época de esplendor comenzó al ser reconquistada por Alfonso VIII de Castilla y repoblada por la Orden de Calatrava. En un excelente enclave estratégico, Almagro se situaba cercano al Camino Real y a las cañadas y veredas reales, utilizadas para el ganado y que enriquecías enormemente los pueblos con el comercio y las ferias de ganado. Era tanta la importancia que tomó esta ciudad que llegó a ser el centro económico y político desde el s. XIII hasta el s. XV.

Con los Reyes Católicos decayó la importancia de Almagro, hasta que en el S. XVI, los banqueros alemanes comenzaron a explotar las minas de Almadén y se instalaron en Almagro, que llegó a tener más de 10.000 habitantes y que pasó a ser la residencia de familias poderosas como los Torremejía, Condes de Valdeparaíso, Gaona y Portocarrero, Marqueses de las Hornazas, de la Concepción, y otras familias muy influyentes y con fortunas.

Cuando en el s. XVIII los banquers alemanes se marchan de Almagro, la ciudad comienza de nuevo su decadencia, y el patrimonio de la ciudad se vio perjudicado por los conflictos y guerras que sucedieron hasta la actualidad, que basa su economía en el turismo y que es la ciudad más visitada de Castilla La Mancha tras la magnífica Toledo.

Este turismo desarrollado y exquisito que nos ofrece Almagro hace posible disfrutar de su patrimonio a la vez que su cultura y tradiciones, fiestas, alojamientos, gastronomía y otros atractivos; y es un destino primordial para una escapada de fin de semana por Castilla La Mancha. Conoce Almagro y viaja al pasado con su fascinante patrimonio.