En la Isla de Mallorca se encuentra el Parque Natural de Mondragó, uno de los parajes más famosos del archipiélago de las Baleares, por sus calas vírgenes, sus barrancos y elevados acantilados. Un lugar donde el simple acto de ver atardecer se convierte en un espectáculo inigualable.

El Parque Natural de Mondragó posee un paisaje típico mallorquín, aunque destacan sus estanques, de gran singularidad, tanto de agua dulce como salada. La vegetación es muy rica, siendo las orquídeas las especies más destacadas de la flora del parque. También abundan las plantas aromáticas y zonas de encina y en las dunas, el pino. En cuanto a la fauna, cabe destacar la gran labor que se está llevando en el Parque de Mondragó, por la re-introducción de la tortuga mediterránea, una de las especies animales más protegidas y en mayor peligro de extinción en Europa. Las aves son las grandes protagonistas, algunas de las especies más emblemáticas son el halcón peregrino, y la curruca balear, especie endémica. Además de disfrutar de su vasto patrimonio biológico, en una escapada a este parque natural, también podemos contemplar numerosas huellas de las culturas que han convivido en este rincón de Mallorca, construcciones dedicadas en un pasado a la explotación agrícola como les parets seques, antiguas minas y numerosas norias. Actualmente es muy fácil encontrar vuelos baratos hasta las Islas Baleares, gracias a las compañías aéreas de bajo coste como Vueling o Ryanair. El acceso al parque es muy sencillo, por la autovía de Palma de Mallorca dirección Santanyí, hasta llegar al desvío que conduce a Campos.

Desde esta localidad debemos seguir hasta Portopetro, donde encontraremos indicaciones hasta el Parque Natural de Mondragó. En cuanto al alojamiento, el parque cuenta con dos hoteles, pero también podemos hacer noche en Cala D´Or, donde hay una mayor oferta de alojamientos.