Patones
Es un singular pueblo de la Sierra Norte de Madrid, rodeado de lugares interesantes como el Embalse de El Atazar sobre el río Lozoya. Los ríos Lozoya y Jarama separan las provincias de Madrid y la de Guadalajara. Es un destino  rural para disfrutar de  una salida de fin de semana en contacto con la naturaleza, de su gastronomía excelente y de sus paisajes.
A lo largo de su cauce se ven varias obras del Canal de Isabel II:
La antígua presa del Pontón de la Oliva
Fue la primera en llevar agua a Madrid
Las presas de Navarejo y de la Parra, mas pequeñas que la anterior.
El azud de Valdentales
Donde se unen el Jarama y el Lozoya.
En el término municipal hay además numerosos canales, obras importantes de la ingeniería civil de finales del siglo XIX:
El Canal del Lozoya, el Canal del Alto Jarama, el de El Atazar y los restos del antiguo Canal de Cabarrús dan testimónio de su tradición hortelana.
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Patones de Arriba tiene un pintoresco aspecto con sus casas de piedra y pizarra, bonitas calles y sus empinadas cuestas, es un pequeño pueblo muy turístico y atractivo, una de las muestras mejor conservadas de la arquitectura negra de la Comunidad de Madrid, que es como se conoce a un tipo tradicional de arquitectura rural basado en el empleo de la  pizarra, muy abundante en la zona.
Iglesia de San José
Situada en Patones de Arriba, inició su construcción el Arzobispo de Toledo en 1653, actualmente es el Centro de Iniciativas turísticas y culturales.
Ermita de la Virgen de la Oliva
Edificada en los siglos XII-XIII, de estilo románico-mudéjar, está situada cerca de Patones.
En 1555 Patones de arriba, era una alquería con siete habitantes de apellido Patón, parece ser que eran ganaderos llegados  de Uceda que se establecieron en este lugar para estar cerca de su ganado.
El asentamiento prosperó y en 1752 los patones habian conseguido un buen número de ovejas,  además colmenas, cultivo de cereales, viñas y esplendidas huertas en la vega del Jarama.
Leyenda del Rey de los Patones
Fue a finales del siglo XVII, se cuenta que las 10 ó 12 familias que allí vivian acataban la autoridad de un anciano al que daban el título de rey. En el romántico siglo XIX se dice que varios miles de pastores lo tenian como su rey y que el título pasó de padres a hijos hasta el 1750 año en que los patones solicitaron el nombramiento de un justicia  y consiguieron un alcalde pedáneo y alguacil propio.
Patones de Arriba es un lujo del que puedes disfrutar a tan solo 60 kilómetros de Madrid.
El entorno de Patones ofrece interesantes atractivos como la Cueva del Reguerillo con una longitud de más de 300 metros,  con una red de galerías y salas, grabados rupestres, también se hallaron cerámicas y objetos de sílex.
Se encuentra en plena montaña, posee gran interés y fue declarada Monumento Histórico Artístico.