Por fin ha llegado a ese destino al que tanto ha deseado viajar durante toda su vida, esa ciudad con tanto encanto y que tanto le gusta, pero para disfrutarlo al máximo, debe tener muy en cuenta ciertas precauciones, los turistas son las presas más fáciles para carteristas y ladrones.

Tanto si viaja dentro de España, como si lo hace en el extranjero toda precaución es poca, por ello, le mostramos a continuación algunos consejos útiles para reducir el riesgo de robo y hacer que sus vacaciones sean inolvidables por las experiencias positivas. La clave para que los ladrones no fijen su interés en usted y, sobre todo, en su mochila o bolso, es hacer todo lo posible por aparentar no ser lo que es en ese momento: un turista. ¿Cómo se consigue esto? En el extranjero, simplemente intentando preguntar lo menos posible y si está perdido recurrir antes a un mapa que a alguien desconocido, no sabe con quién está hablando, puede engañarle y aprovechar este descuido para dejarle “tieso”. Los transportes públicos son auténticos hervideros de carteristas, intente mantener los ojos bien abiertos en el metro o autobús, suelen estar llenos de personas que quieren llegar a su destino a toda prisa y a la más mínima oportunidad, su pasaporte, tarjetas de crédito o teléfono móvil pueden esfumarse como por arte de magia. También tenga cuidado con los taxis que no lleven contador, intente negociar un precio antes de subir a uno, puesto que muchos conductores imponen sus propias tarifas en el último momento, de este modo se evitará más de una estafa. Por otro lado, se encuentran los grandes monumentos.

Son visitas imprescindibles, pero no sólo para usted, sino para miles de turistas que seguramente se encuentren en la misma ciudad en ese momento. Suelen crearse grandes aglomeraciones de visitantes, el escenario perfecto para algunas personas con las manos demasiado largas. Si sigue a rajatabla estos sencillos consejos, además de llevar el dinero repartido para no quedarse totalmente desvalido económicamente en caso de robo, se evitará durante su escapada más de un quebradero de cabeza.