La ciudad belga de Damme, a muy pocos kilómetros de la famosa y turística ciudad de Brujas, se presenta como una visita obligatoria si vamos a hacer una escapada de fin de semana a Bélgica. Damme nos parecerá una ciudad mágica, una ciudad de cuento con obras arquitectónicas y monumentos históricos de gran belleza.

Damme nos permite también viajar a Brujas en bicicleta, ya que se encuentra a menos de diez kilómetros. O puede ser una oportunidad perfecta para recorrer el canal Damse Vaart en un crucero fluvial. De cualquier modo, es una ciudad que no nos podemos perder y una de las joyas más ocultas y valiosas de Bélgica. La pequeña ciudad posee grandes espacios verdes, bellos jardines donde reina la paz, grandes monumentos y un rico patrimonio histórico y artístico. Aquí podremos disfrutar al máximo de nuestra escapada en familia, amigos o junto a nuestra pareja. Algunos de los monumentos y rincones más emblemáticos de Damme son la Iglesia de Nuestra Señora, edificación religiosa que data de principios del siglo XIII y donde destaca su torre, el Monumento a Tijl Uilenspiegel, héroe de la ciudad que luchó hace siglos contra los españoles, y la Plaza Mayor. En esta plaza podremos conocer y probar la artesanía y gastronomía locales, así como admirar la enorme estatua de Jacob Van Maerlant de casi cincuenta metros de altura. Además de todas estas bellas joyas artísticas, otro de los grandes símbolos de Damme es el molino. Los antiguos molinos de Damme son muy populares entre los turistas. Se trata de edificaciones funcionales que se hallan en típicos y bellos paisajes belgas repletos de tulipanes y bosques. El molino más representativo es el molino de Hoeke, hoy monumento nacional y que antiguamente servía para moler cereales. Por otro lado, debemos destacar el paradisíaco entorno natural de la ciudad, ideal para realizar rutas de senderismo y montar en bicicleta, uno de los mejores medios para conocer la zona y disfrutar de todas las posibilidades que brinda a sus visitantes. Sin lugar a dudas, uno de los secretos mejor guardados de Bélgica donde se puede disfrutar al máximo al no existir grandes aglomeraciones de turistas, ya que los visitantes internacionales suelen decantarse más por Brujas o Gante, desconociendo la existencia de este bello rincón belga.